Pat Farmer recorrió 14 países. No descansó un día. Su objetivo fue juntar 100 millones de dólares para la Cruz Roja internacional. Corrió 80 kilómetros diarios.
Es la distancia más larga que se podría recorrer a pie en una sola dirección, comenzar en el polo norte y detenerse en el sur. Un total de 13.000 millas, más de 20.000 kilómetros.
Farmer, de 49 años de edad, es un ultra corredor y ex miembro del parlamento desde hace mucho tiempo en Australia, cubrió más de 50 millas por día (80 kilómetros), atravesando todo tipo de visicitudes. Su labio inferior se dividió por el viento constante. Sufrió todo tipo de ampollas en los pies, calambres en las piernas, punzadas nerviosas y se infectaron los dedos de sus pies en las selvas húmedas de Colombia, donde se separó de su equipo de apoyo y no pudo cambiar los calcetines. En Perú sufrió tres robos de equipos en su casilla rodante.
Durante su carrera durmió entre cuatro y seis horas por noche.
En su discurso de despedida ante el Parlamento el 23 de junio de 2010, Farm anunció su plan para ejecutar su travesía desde el Polo Norte al Polo Sur con el objetivo de recaudar 100 millones de dólares para la Cruz Roja Internacional y su programa de agua potable.
Farm consiguió un par de docenas de patrocinadores corporativos, pero el viaje es también una obra de amor: vendió su casa para ayudar a cubrir los gastos, que en total fue de 3 millones de dólares.
El corredor salió del Polo Norte el 8 de abril de 2011 y terminó en el Polo Sur el 19 de este mes, alcanzando en donaciones el objetivo económico planteado.
Farmer comenzó a correr larga distancia en 1984 mientras trabajaba como mecánico de autos. Se hizo un nombre por sí mismo en el mundo de las ultramaratones en 1993 al finalizar segundo en la carrera Trans-Americana, de más de 4.500 kilómetros atravesando Estados Unidos. En 1995 quedó en cuarto lugar después de correr durante 50 días con una fractura por estrés.






